La prestigiosa revista británica The Drink Business ha publicado recientemente su ranking anual Master Winemakers Top 100, que destaca a los enólogos más influyentes y exitosos del planeta.
Esta guía — elaborada a partir de los resultados de competencias internacionales y evaluaciones a ciegas de miles de vinos — es una de las referencias más respetadas del sector vinícola global, donde Chile volvió a destacar.
Pero más allá de la presencia colectiva, una figura brilla con singular proyección: Cynthia Ortiz, enóloga de Viña La Rosa, la única mujer chilena incluida en esta destacada selección de los mejores profesionales del mundo.
Para comprender el impacto de este reconocimiento, es clave entender qué implica formar parte de este ranking. La guía anual se construye a partir de los vinos que han sido premiados con medallas Master en los concursos de The Global Wine Masters, donde un panel internacional de expertos cata miles de muestras a ciegas para seleccionar a quienes mejor representan la excelencia enológica.
La inclusión de Ortiz en esta lista no solo confirma su trayectoria y rigor enológico, sino que también reafirma el momento que vive el vino chileno en el escenario internacional.
Su reconocimiento es reflejo de una industria que ha alcanzado altos estándares técnicos, consistencia en calidad y una identidad cada vez más definida en los mercados globales.
Chile en el mapa: calidad, relato y proyección
En un contexto altamente competitivo, donde miles de etiquetas son evaluadas a ciegas por jurados internacionales, este tipo de distinciones ponen el foco en el trabajo, la precisión y la visión detrás de cada vino.

Más que una categoría o una etiqueta, lo que se valida es la capacidad de producir vinos de clase mundial desde Chile, con una mirada contemporánea y ambición global.
Así, el reconocimiento internacional a Ortiz pone sobre la mesa no solo la calidad de sus vinos, sino también la determinación y creatividad necesarias para posicionarse entre los mejores del planeta.
Conversamos con Cynthia para De Chile al Paladar, sobre su visión de la enología nacional, su experiencia personal y lo que este tipo de distinciones significa para nuestro país.
La entrevista
El ranking de The Drinks Business se construye a partir de resultados obtenidos en catas a ciegas dentro de los Global Wine Masters. Desde tu perspectiva, ¿qué valor tiene este tipo de reconocimiento en un contexto internacional tan competitivo?
Más allá del ranking, lo valioso es justamente eso: que el resultado proviene de una cata a ciegas. Eso pone el foco directamente en la calidad del vino, y en un contexto tan competitivo, que un vino chileno destaque por su calidad objetiva es una señal importante. Para mí es una confirmación de que el trabajo constante, aunque sea silencioso, sí da resultados.
Más allá del premio, ¿qué decisiones enológicas —ya sea en el viñedo, en bodega o en la definición de estilo— sientes que son determinantes para que tus vinos alcancen distinciones como esta?
Creo mucho en la precisión: cosecha en el momento justo, extracciones cuidadas y, lo más importante, mantener una definición clara de estilo y perfeccionarla en cada detalle.
Las modas van y vienen y es tentador sumarse a ellas. Por mi parte, creo que he seguido fiel a una línea coherente en el tiempo, enfocada en el equilibrio y la expresión del origen. Sobre esa base hemos ido afinando año a año, aprendiendo a mostrar el potencial de nuestras uvas en cada botella.
Al ser la única mujer chilena en esta edición, tu presencia también abre una conversación más amplia. ¿Cómo evalúas hoy la presencia femenina en posiciones técnicas y de liderazgo dentro de la industria del vino en Chile?
Creo que hemos avanzado bastante en la inclusión de la mujer en la industria del vino; hoy hay muchas mujeres en posiciones técnicas y de liderazgo que están haciendo un trabajo sólido. También es cierto que hay muchas otras trabajando “tras bambalinas” y quizás el siguiente paso es darle visibilidad a ese trabajo.
En lo personal, creo que cuando hay preparación y profesionalismo, el foco debiera estar puesto en el trabajo y no en el género. Lo importante es que las oportunidades estén abiertas y que quien esté preparado, pueda asumirlas.
En los últimos años, el discurso internacional sobre Chile ha evolucionado: origen, frescura, identidad de valle, sustentabilidad. ¿Qué narrativa crees que está posicionando mejor al país en el exterior?
Creo que Chile se posiciona mejor cuando habla de su identidad: frescura natural, diversidad de valles y una viticultura cada vez más consciente. Cuando dejamos de imitar estilos y mostramos uno propio, el mensaje se vuelve más potente.
El mundo del vino enfrenta desafíos globales: cambios en los patrones de consumo, la sostenibilidad, nuevas generaciones de consumidores con gustos que han redefinido al sector… ¿Cómo ves a Chile frente a ese escenario y qué oportunidades visualizas para el país en el mediano plazo?
Las nuevas generaciones buscan autenticidad, coherencia, propósito. La sostenibilidad ya no es opcional, es parte de un estándar. Bajo este escenario, creo que es fundamental que logremos acercar el vino al consumidor y convertirlo en una experiencia, más que solo un líquido en una botella. Para eso, la forma en la que comunicamos el vino es fundamental.
Finalmente, desde tu experiencia personal, ¿qué crees que Chile aún no ha mostrado completamente al mundo y que podría marcar la próxima etapa de su posicionamiento internacional?
Creo que Chile no ha mostrado completamente su diversidad humana. Detrás de cada vino hay historias, equipos y culturas que quizás no se conocen lo suficiente. Ahí hay una próxima etapa. Porque sí, las personas somos parte importante del terroir.
¿Quienes son los siete enólogos chilenos entre los 100 mejores del mundo según The Drink Business?
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Matías Ríos – Enólogo jefe de Cono Sur
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Felipe Tosso – Enólogo jefe de Ventisquero
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Cristián Vallejo – Enólogo jefe de Viña VIK
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Cynthia Ortiz – Enóloga de La Rosa.
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Nicolás Bizzarri – Enólogo jefe de Luis Felipe Edwards
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Aurelio Montes Jr. – Director técnico de Viña Montes
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Sebastián Labbé – Enólogo de Alta Gama en Viña Santa Rita
Además de aparecer en el listado general de 100, varios de ellos fueron reconocidos en categorías especiales de The Drink Business, como mejor vino por debajo de £10 como Bicicleta Viognier 2024 de Cono Sur, o mejor diseño de envase para Stonevik 2024 de VIK.
¿Qué significa estar en el Master Winemaker Top 100? La guía se basa en las catas organizadas por The Global Wine Masters, en las que participan más de 3.000 vinos de todo el mundo. Un jurado internacional de expertos evalúa cada etiqueta a ciegas, y aquellos enólogos cuyos vinos obtienen medallas “Master” son finalmente incluidos en la selección de los cien mejores del año. Para Chile, este tipo de reconocimientos no solo pone en valor la calidad técnica de sus profesionales, sino que también destaca la capacidad del país para producir vinos con identidad y presencia internacional.
Más información en www.thedrinksbusiness.com.
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